Estamos todos tan preocupados y ocupados con la crisis, que no miramos para otros sitios, y hay asuntos pendientes que están teniendo repercusiones irreversibles.En todas las campañas electorales o en casi todas se habla de educación.
La Educación, con mayúsculas, que afortunadamente cambió, de la letra con sangre entra a salir a la calle y conocer lo mismo desde la observación directa y la experimentación, a tener un momento,si momento podemos llamar desde Mayo ahora, y no sabemos hasta cuando,de parón.
Se supone que son medidas de presión para que las reivindicaciones de los maestros sean atendidas.
Los maestros, por diversas razones: bajo presión educacional, integración de la discapacidad y de los inmigrantes, sin apenas medios económicos para hacerlo, etc. están desmotivados, cansados y en muchos casos, tristemente, quemados de un trabajo que no les ofrece medios, ni los recompensa economicamente ni los protege de tantas agresiones de los propios niños y a menudo de su familias.
Consecuencia: la escuela empieza a ser un lugar de rutina, de desesperanza y de "cumplir" lo que cada uno tiene que cumplir, sin entusiasmo, sin alegría, y, claro, los niños son los que viven ese ambiente, y vuelven a vivir una educación de centro cerrado, sin conocer otras cosas que las que su maestro le pueda enseñar.
No soy maestra, por el contrario me dedico mas a trabajar con ancianos, pero es que es en ellos donde veo la huella de lo que vivieron de niños, de lo que aprendieron, de cómo lo aprendieron y cómo les cuesta ahora desaprenderlo.
Parece un discurso en el desierto y seguramente lo será, pues no se si alguien lee estas lineas, pero necesito descargar esta frustración de no poder hacer nada y ver cómo las escuelas se van deteriorando día a día y con ellas los niños, que como ya sabemos "son los adultos del mañana".
Entre la famosa crisis, y los próximos adultos que tendrán que vivir más plenamente el cambio que se nos avecina... SOCORRO! que nos ahogamos todos.
¿Qué catastrofista, no? Seguramente, pero cuando me siento triste e intento encontrar la causa en algo que me esté pasando, me salgo de mi, tengo suerte, vivo tan bien que a menudo me siento en deuda, y me encuentro con este mundo que hace aguas por todos sitios, y ufff! ¿cómo permitirme la alegría que normalmente me acompaña, viendo lo que ocurre a mi alrededor?
Cuando me sale, no, no puedes hacer nada! jo! no puedo?
Así,me estrujo la cabeza a ratos, para "ver" qué puedo hacer....
1 comentario:
A mi me gusta pensar: siempre se puede hacer algo. Y comparto un sentimiento que me ha parecido 'ver' al leerte... Cierta frustración por no disponer de soluciones... Pero igual eso forma parte del proceso que da lugar a las soluciones mismas.
Conparto contigo el centro de interés que es la educación a los niños y jóvenes... mañana viejos.
No quiero (más que nada por la falta de espacio) opinar respecto de las reivindicaciones del personal docente... En cualquier caso, es tema complejo. Pero sí escribo que, finalmente, las alumnas y los alumnos están 'pagando' por algo de lo cual no son deudores... Y eso no está bien en ningún caso... Rehenes, son los alumnos.
saludo
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